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Estado de Alarma: Una lucha contra la infección

Estado de Alarma: una lucha contra la infecciónDicen que la Naturaleza es equilibrio y, desde hace tiempo, nos viene avisando. infección

El cambio climático, los desastres naturales, los fenómenos atmosféricos anómalos, el deshielo y cosas parecidas nos dan pistas de que algo está pasando. 

 

Ahora llega el coronavirus, curiosamente desde el reino animal, y pone patas arriba nuestro estilo de vida.

Primero nos lo señalan por las buenas, “venga chicos, tomar conciencia, higiene, evitar el contacto social…” y al final, como no hay manera, tienen que tomar una decisión sin precedentes, el confinamiento obligado de todos y cada uno de los seres humanos. Ya no hay alternativa, tenemos que parar, meternos en casa y reflexionar.

Este virus que se contagia de forma violenta nos deja aislados, mirando el mundo desde la ventana acompañado de los nuestros, recluidos en familia, el núcleo social fundamental, desde el que salimos al mundo y desde el que salieron o saldrán nuestros hijos. infección

Llegan entonces las recomendaciones, de dos tipos, unas puramente sanitarias que ya todos tenemos claras y otras, que, por algún motivo, nos ruegan insistentemente, que también entendemos pero que nos señalan como más vitales, como si pensaran que no las vamos a cumplir. Estas son personales, de conciencia, de darnos cuenta y mentalizarnos, como si fueran otros virus que también nos tienen infectados, para las que no nos van a poder atender en ningún hospital en estos momentos, que nos señalan y de las que nos tenemos que hacer cargo cada uno.

Las primeras horas nos las tomamos a la ligera, algunos de vacaciones, pero según pasa el tiempo nos damos cuenta de que esto va en serio y como las recomendaciones continúan, empezamos a pensar, y empezamos a concienciarnos, y empezamos a desinfectarnos.

Con la concienciación colectiva aparece la parte mas bonita de la naturaleza humana, respeto, responsabilidad, generosidad, creatividad… infección

Y aparece entonces la parte mas bonita de la naturaleza humana; y

  • donde había egoísmo aparece la ayuda desinteresada,
  • donde había “yo hago lo que quiero” aparece el respeto de las normas y los límites,
  • donde había dejación aparece responsabilidad,
  • donde había avaricia aparece generosidad,
  • donde había monotonía aparece creatividad,
  • donde había prisas aparece dedicación a los tuyos,
  • donde había “que me den lo que necesito” aparece cuidarte a ti para cuidar a los otros (“tan importante es el yo como el tú),
  • donde había negación de los otros para reivindicarme aparece pensar en los demás sin tener en cuenta de donde son o que piensan
  • donde había tener o hacer aparece ser y estar,
  • donde había soberbia aparece el agradecimiento y reconocimiento hacia los demás, y
  • donde solo estaba mi casa aparece mi comunidad, y empezamos a cuidar a nuestros mayores, y a valorar a los nuestros cuando no están cerca, la libertad responsable, la compañía, el estado de ánimo, el buen uso de la tecnología, etc.

También están los muy infectados, porque no decirlo, los que se pegan con la policía por protegerlos, los que se aprovechan de la responsabilidad de los demás, los que ni se cuidan ni cuidan, los que más se quejan. Necesitaran un antiviral más potente, quizás la desinfección de la mayoría.

Una vez curados de los virus personales y sociales, será cuestión de tiempo que ganemos al coronavirus, nuestra propia salud y el trabajo de sanitarios y otros profesionales que están participando será determinante.

Y luego saldremos a la calle de nuevo, y habrá que estar atentos para no volver a infectarnos, tendremos la oportunidad de transformar nuestra vida, de reconocer lo importante, de no olvidar lo vivido, de mantener la salud y de seguir siendo lo que hayamos conseguido ser.

Cuidaros y cuidar, sin duda el mejor antiviral.

Programa Recurra-Ginso

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Equipo Recurra

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