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Cómo mantener «el tipo» en esta cuarentena

Cómo mantener el tipo en esta cuarentenaAntes de comenzar el artículo debo confesaros que cada vez que me ponía ante el ordenador para iniciarlo debía abandonar, porque me preguntaba cómo iba a contaros algo que ni yo misma sabía hacer; el día 17 de marzo, cuando sólo llevaba tres días y medio confinada en casa por cuarentena, decidí muy ufana que éste era un gran título y que mis consejos serían la fórmula mágica para todo aquel que osara leerme.

Ahora, varios días después y con la perspectiva de que la cuarentena inicial de dos semanas, para tratar de controlar al COVID19, va a ser ampliada a otras dos hasta el 11 de abril, me siento con más fuerza y energía, o quizás, insensatez, para contaros, no la fórmula mágica, pero sí mi formula personal, la que yo estoy siguiendo y creo que me está siendo útil. Cuarentena

Lo que más esencial ha sido para mí es “plantarme” en la realidad, saber que esto está ocurriendo de verdad y que la perplejidad, los miedos, la incredulidad, la incertidumbre… no me servían para mucho; que debía plantarle cara con valentía y hacer aquello que estaba en mi mano para normalizar, lo más posible, mi vida; la mía dentro de mi espacio de confinamiento, de mi casa, y la que ya no depende de nadie sino de mí.

Luego, y después de comprobar que esos primeros días fueron caóticos en cuanto a la organización del tiempo, decidí que establecer rutinas en las que cada tiempo estuviera plenamente dedicado a una actividad me podría ayudar, y dicho y hecho… la organización del tiempo me ha traído, además, calma y sosiego; me he dado cuenta de que puedo hacer todo aquello que debo y que puedo hacerlo bien y sin ansiedad, tal como lo hacía antes de la cuarentena.

Mantenerme en contacto con mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo…

Desde luego el mantenerme en contacto con mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo… me ha aportado la dosis de cariño, afecto y apoyo necesarios para sentirme muy acompañada y, cómo no!, saber de todos ellos, cómo se encuentran los que están sanos, los que están enfermos o los que tienen familiares, conocidos… contagiados… y poderles brindar mi cariño y mi ayuda han sido increíble; los lazos que nos unían son ahora mucho más fuertes y poderosos. Cuarentena

Agradecer la solidaridad de todo el mundo, saber que puedo contar con la ayuda de los demás si la necesito y ser, yo misma, solidaria… ayudar en lo posible al prójimo, al más cercano con pequeños gestos como traerle pan o fruta a los vecinos si vas a la compra, hacerles saber que pueden contar contigo si lo necesitan…

Abordar los momentos de angustia cuando me llegaba la noticia de que alguien cercano o algún conocido, mío o de los “míos”, había dado positivo, o estaba esperando el resultado de la prueba me ha sido posible gracias a las técnicas de control de la ansiedad, los ejercicios de  respiración y de relajación, y sobre todo, el trasladarme mentalmente a mi lugar preferido en el mundo -mi playa de Almería- escuchar las olas al romper en la orilla, sentir cómo el calor provocaba gotitas de sudor que se deslizaban sobre mi espalda, notar cómo la arena quemaba mi piel… me ha proporcionado tal serenidad que no pienso renunciar a ello cada vez que la situación trate de superarme.

Agradecer lo que están haciendo por todos, y de forma tan generosa, el personal sanitario, los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado …

Agradecer lo que están haciendo por todos, y de forma tan generosa, el personal sanitario, los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, los empleados de supermercados, de las farmacias y de todos aquellos que se están olvidando de sí mismos para pensar en nosotros… es tan grandioso, tan inmenso… que sí, salgo a mi balcón a aplaudir a las ocho de la tarde a todos esos héroes, pero es que además me encuentro tan hermanada con vecinos a los que nunca había visto antes! toda la calle, todas las calles… todos somos uno!!!

Yo además, debo confesaros que en ese aplauso para todos, dedico un momento a todos mis conocidos que están enfermos, en casa o en el hospital… y que eso me reconforta mucho.

Mantenerme a cierta distancia de los WhatsApps que inundan nuestros teléfonos …

Otra cosa que yo he hecho, que os sugiero, y que sólo he descubierto después de que la saturación de los primeros días me resultara invasiva, es mantenerme a cierta distancia de los WhatsApps que inundan nuestros teléfonos, de los cientos de vídeos que con frecuencia resultan ser Fake News, y del exceso de información… y me permito mirarlos sólo en los momentos de descanso y dedicarles especial atención sólo a los que me envía gente confiable, y ver sólo los telediarios del medio día y de la noche, no más informativos, no más noticias.

Y aunque habrá muchas más cosas importantes de las que no habré dicho nada en este artículo, hablaré del “tipo” en sentido literal… hacer ejercicio, arreglarme como si fuera a salir de casa a mi lugar de trabajo, ponerme rimmel y brillo en los labios, y vaporizarme Nenuco a cada rato… como hacía hasta ahora;  mantenerme activa y no sólo con la actividad laboral sino con otras actividades como leer -eso sí nada de E-book-, ahora leo en papel y me gusta oler el libro, pasar sus páginas… ver películas que me suban el ánimo, quizás algún día coja el bastidor y siga con el petit point que inicié ni sé cuándo…

Por último, me queda haceros una petición,  Quédate en casa!!!

Programa Recurra-Ginso

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Araceli Ibáñez Allera

Araceli Ibáñez Allera

Licenciatura en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Experto en intervención con menores en riesgo y conflicto social por la UCJC. Máster en Psicopatología Criminal y Forense por la UCJC. Especialista Universitario en Terapia Cognitivo Conductual en la Infancia y Adolescencia por la UNED. Psicóloga del Programa RECURRA -Ginso

2 comentarios

  1. Me ha gustado mucho leer esté artículo, me ha servido para ver algunas cosas que yo no estaba viendo. Y lo que ahora no puedo solucionar no calentarme la cabeza y cuando se pueda solucionar lo afrontaré. Como una campeona que me siento. En está guerra el enemigo es un bicho no es un ser humano, por lo cual en esta batalla hay que unirse más….y hay que fijarse más en las cosas buenas que se puede sacar. Muchas gracias.

  2. Estimada María Dolores:

    Han pasado meses, desde que usted amablemente nos escribió en referencia al artículo de Araceli.
    La vida nos viene dada, y haremos bien en adaptarnos a la misma para no colapsar.
    Sigamos compartiendo lo mejor de nosotros mismos.

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