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La soledad adolescente en verano

El verano suele imaginarse como una etapa llena de planes, diversión y libertad. Parece que es una época para vivir experiencias increíbles, y más cuando uno es un adolescente o joven.

Las redes sociales además refuerzan constantemente esta sensación mostrando instantáneas llenas de actividad y felicidad. Para muchos adolescentes, esta comparación genera presión y frustración si no “alcanzan” esa realidad.

Si su verano no se parece a ese ideal, frecuentemente aparece la culpa, sensación de estar “fallando” y un malestar que a menudo se vive en silencio. Desde hace meses, los profesionales observamos en la Clínica Recurra Ginso, como muchos de ellos, anticipan que su agenda no tiene tantos planes y que su día a día estará detrás de las pantallas por no tener planes ni amistades con quien compartir.

Durante el curso escolar, los jóvenes cuentan con horarios, actividades y espacios donde relacionarse sin esfuerzo, produciéndose un contacto social automático que no requiere de iniciativa para entablar conversaciones o proponer un plan. Esa estructura y organización actúa como sostén emocional.

Al desaparecer las rutinas en verano, comienzan a sentirse desorientados, sin rumbo y con más tiempo para pensar en lo que les preocupa

Al desaparecer esas rutinas en verano, comienzan a sentirse desorientados, sin rumbo y con más tiempo para pensar en lo que les preocupa. A su vez, muchas veces se ven inmersos en un cambio de etapa escolar, cambio de amistades.., lo que les genera incertidumbre. Probablemente aparecen más pensamientos negativos y hay más tiempo en pararse a pensar en ellos rumiativamente.

A su vez, aumenta la presión estética en verano ya que el cuerpo pasa a ocupar un lugar central en la vida social. Genera una sensación de examen constante donde hay una evaluación social que afecta directamente a su autoestima y limita en ocasiones el participar en actividades con iguales como ir a la playa, hacer deporte… Actividades donde se debería disfrutar conllevan un aumento de inseguridades y vulnerabilidad.

Algunos de ellos encuentran en las redes sociales y las pantallas en general el refugio ideal para no tener que exponerse a situaciones que le generan ese malestar

Algunos de ellos encuentran en las redes sociales y las pantallas en general el refugio ideal para no tener que exponerse a situaciones que le generan ese malestar. La pantalla ofrece actividad inmediata, sin esfuerzo y sin necesidad de planificar. Además, regula el aburrimiento, reduce la ansiedad por no saber qué hacer y da sensación de control.

Por todo ello y demás factores, acompañar a un adolescente en verano durante esos momentos de soledad exige presencia, estructura y una comunicación que no invada pero que sí sostenga.

Reconocer la soledad sin minimizarla evitando frases del tipo: “pero si estás de vacaciones…” o “no entiendo como no aprovechas con tus amigos…”.

También ayuda crear un mínimo de estructura diaria con ciertas rutinas y obligaciones para que no haya tanta sensación de vacío o desorientación. Puede favorecer el proponer actividades o planes que sabemos anticipadamente que son de su agrado e incluso facilitar encuentros con personas con las que se sienta cómodo.

Evitar presionar, obligar o discursos moralizantes será sin duda lo que más le pueda ayudar para encontrar un espacio de desahogo y vínculo seguro.

 Programa Recurra-Ginso

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Beatriz Urra González

Licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Máster en Psicooncología por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Terapia Familiar y Pareja Sistémica por ITAD. Máster en Evaluación Psicológico-Forense y Penitenciaria por el Colegio Cardenal Cisneros (Universidad Complutense). Ha trabajado 3 años en el Gabinete Psicopedagógico Marta Valcárcel con evaluación, diagnóstico y tratamiento en niños y adolescentes. Desde Febrero de 2012 trabaja como psicóloga en recURRA en intervención individual, pareja, familiar y grupal. Imparte clases en el Máster de Psicología General Sanitaria y de Evaluación Psicológico-Forense y Penitenciaria del Cardenal Cisneros.

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