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Lo difícil de reprender

Señalar lo negativo y repetirlo hasta rayar la insistencia; tiempo perdido. Poner límites claros, consecuencias claras y cumplimiento.¿Quiero menos a mi hij@ por regañarle? Qué miedo nos da transmitirles eso ¿verdad?, tener la sensación continua de que no les dejamos respirar, de que les “amargamos” esta etapa tan linda, su infancia-adolescencia, momento que debe estar lleno de alegría, cariño y bien estar. Ofrecer una infancia-adolescencia así a nuestros hij@s no está reñido con reprender su actitud si así lo precisan, pues lo precisan, y en contra de lo que se pueda pensar, es un modo de ofrecerles seguridad, confianza y estabilidad emocional. La libertad es difícil de manejar, aunque la desean fervientemente, por ello hay que ayudarles a gestionarla e ir liberándoles según su nivel de madurez y su comportamiento ante las diversas situaciones que van afrontando.

El equilibrio como para casi todo, es la respuesta. Reprender no implica retirar el cariño. Que nuestros hij@s tengan claro que no dejamos de quererles, aunque hagan cosas mal, aunque estemos enfadados, aunque tengamos problemas.

¿Y la atención?, pues también ha de ser en su justa medida, igual que en repostería por mucho que te guste el dulce si te pasas estropeas un bocado que podría ser perfecto, mucha atención cuando hacen las cosas mal, enfrascarnos en señalar lo negativo, repetirlo hasta rayar la insistencia; tiempo perdido.

  • Límites claros
  • Consecuencias claras
  • Y cumplimiento de consecuencias inmediato, siempre que sea posible

Límites claros, Consecuencias claras y cumplimiento de consecuencias inmediato, siempre que sea posible.

¡¡Y a otra cosa mariposa!! Para dedicar más tiempo y atención a los buenos momentos, a contemplar sus méritos, reforzar sus esfuerzos, a mimarlos por mayores que quieran parecer y a reírnos a carcajadas con ellos. Disfrutar más juntos y perder menos tiempo en discutir las cosas que no son discutibles.

Probarán los límites, acercándose mucho a la línea roja, rebasándola o cuestionándola, y ahí está nuestro papel fundamental, demostrando firme y con cariño que los límites infranqueables son infranqueables y que los que se pueden negociar los negociaremos de verdad, escuchando su punto de vista, e intentando entenderlo hasta llegar a un acuerdo, el cual podrá pasar a ser infranqueable. No olvidemos que estos límites variarán al igual que cada etapa evolutiva y las necesidades de nuestros hij@s, que educar implica adaptarse, y mucho, al igual que demostrar nuestro amor incondicional.

Dejémosles equivocarse y guiémosles para que el daño no sea irreversible

Muchas veces este saltar la línea roja es pedir ayuda a gritos, es sentirse perdidos, es necesidad de frenar, pero hacerlo por ellos mismos sería en exceso maduro y cada etapa tiene su porqué, su aquel y su sentido. Dejémosles equivocarse y guiémosles para que el daño no sea irreversible. Nosotros también nos equivocamos, también gestionamos mal el enfado. Pero somos sus padres, pongámonos límites también, nunca insultarles, ni esos insultos menores que les dañan en lo más profundo, lo aseguro, afectando a su autoestima y auto concepto.

No gritar, pues enturbia el mensaje que queremos trasmitirles, hace que el otro se ponga a la defensiva, ya no está en escucha, está en ataque, son nuestros hij@s, ¿Cuál es nuestro propósito? ¿Ganar una discusión banal, como con un desconocido, o educarles, ayudarles a crecer, protegerles y demostrarles que nos tienen siempre? todo ello, desde nuestro ejemplo, trasmitiendo que el amor, el respeto y la responsabilidad no son moda pasajera, sino pilar en la vida, aunque no siempre se lo mostremos con halagos.

Pensareis que no es fácil, y es verdad, no lo es, los padres tenemos una labor fundamental y preciosa, aunque nadie dijo que sería fácil, pero creo que merece la pena el esfuerzo y proponérnoslo a diario, contribuir en esta gran cadena  de padres que educan a futuros adultos y a posibles futuros padres y madres.

Programa Recurra-Ginso

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Olaya Rodríguez Sánchez

Licenciada en Psicología Clínica por la UNED. Máster en Psicología General Sanitaria. Máster en Terapia de Conducta. Grafóloga Experta en Evaluación y Diagnóstico de Psicología Clínica. Monitora de Ocio y Tiempo Libre. Desde 2012, educadora en Campus Unidos, anteriormente en Centro de menores Teresa de Calcuta desde el 2007.

2 comentarios

  1. Tengo nieta de 16 años, muy estudiosa con buenas notas , pero con una autoestima bajisima y una negatividad asombrosa. Siendo bonita se encuentra fea y sin sitio en el colegio ni entre sus amigos. Se esta encogiendo tamto por dentro como por fuera
    Quiero ayudarla y no se como.
    Somos de las I.Canarias
    En un año comienza en la Universidad tendria q ir fuerte y segura de ai misma para el futuro q va a empezar.
    Gracias de nuevo, espero su informacion.
    Saludos

  2. Buenas tardes estimada Soledad, entiendo la preocupación por el bienestar de su nieta. La autoestima se forja a lo largo de la experiencia, y sería bueno para mejorar la de su nieta, saber en qué se sustenta para tener una visión tan negativa de sí misma, para ello, hay muchos profesionales que la pueden ayudar guiándola con técnicas maravillosas para mejorar su autoconcepto, descubrir sus fortalezas, reforzar la confianza o descartar pensamientos negativos e irracionales, entre otras. Un trabajo que la ayudará a afrontar esta nueva etapa de su vida sin dejarse arrastrar e invalidar por sus miedos e inseguridades, fracasar no disminuye la autoestima lo hace el no actuar. Os invito a buscar ayuda y seguir adelante!!
    Un cordial saludo.
    Olaya

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