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FOMO en adolescentes: el miedo a quedarse fuera en la era digital

El FOMO (Fear Of Missing Out, o miedo a perderse algo) es un fenómeno psicológico cada vez más habitual en la adolescencia actual. Hace referencia a esa sensación de malestar o ansiedad que aparece cuando una persona percibe que otros están viviendo experiencias más interesantes o satisfactorias que las suyas.

En la adolescencia, este fenómeno se intensifica porque es una etapa especialmente sensible a la comparación social y a la necesidad de pertenencia. Las redes sociales amplifican este proceso, ya que exponen de forma constante momentos seleccionados de la vida de otras personas: planes, viajes, reuniones sociales o logros personales que suelen representar solo una parte muy concreta de la realidad.

Esto puede generar pensamientos recurrentes como la sensación de estar quedándose atrás o de no estar aprovechando el tiempo de la misma forma que los demás. Aunque muchos adolescentes son conscientes de que lo que ven en redes no es completamente representativo, la exposición continua hace que la comparación se vuelva automática.

Con el tiempo, este estado puede aumentar la necesidad de estar conectado de forma constante, revisando el móvil con frecuencia o sintiendo incomodidad cuando no se tiene acceso a las redes sociales. En algunos casos, incluso el descanso o el tiempo libre dejan de percibirse como algo reparador y pasan a vivirse con cierta inquietud.

El impacto del FOMO no es únicamente conductual, sino también emocional.

El impacto del FOMO no es únicamente conductual, sino también emocional. Puede contribuir a una mayor sensación de ansiedad, a una disminución del disfrute del presente y a una percepción más negativa de la propia vida en comparación con la de los demás.

Es importante entender que no se trata de un problema de “exceso de uso” únicamente, sino de la forma en la que el entorno digital influye en la percepción de la realidad. Las redes sociales no son en sí mismas el problema, pero sí pueden intensificar determinados procesos psicológicos propios de esta etapa vital.

El abordaje del FOMO no pasa por eliminar la tecnología, sino por aprender a relacionarse con ella de una manera más consciente. Esto implica, por ejemplo, reducir la exposición constante a redes en momentos clave del día, fomentar actividades que favorezcan la atención al presente y, sobre todo, normalizar la idea de que no estar en todas partes ni vivir todo al mismo tiempo también forma parte de una vida equilibrada.

 Programa Recurra-Ginso

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Alexandra López Barrondo

Graduada en Psicología por la Universidad Europea de Madrid. Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Europea de Madrid.

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