4

Violencia de género en el noviazgo

La violencia de género

A lo largo de los últimos años, la violencia de género se ha convertido en uno de los problemas más acuciantes de nuestra sociedad, no solo por la magnitud del fenómeno, sino también por la gravedad de las consecuencias personales y sociales derivadas del mismo. Hasta el grado de ser reconocido como un problema de salud pública. Es tal la preocupación, que ha requerido la creación y adaptación de leyes y organismos para atender y atajar específicamente este fenómeno y los factores relacionados con el mismo.

Uno de los aspectos más preocupantes en relación a la violencia de género, es la violencia en las relaciones de noviazgo. Diferentes organismos estatales, organizaciones y los propios medios de comunicación han realizado campañas y difundido información sobre el aumento de este problema entre los más jóvenes.

La relación entre violencia de género y la violencia en el noviazgo

Aunque el tipo de relaciones que se establecen en la adolescencia y juventud están caracterizadas por ser más variadas y menos consistentes en el tiempo, se considera que la violencia en las relaciones de noviazgo de adolescentes y jóvenes es semejante a la violencia doméstica.

Se le ha llegado a considerar como un posible puente de unión entre la observación de la violencia en las familias de origen y la violencia de género en las relaciones futuras.

Esas relaciones que establecen los más jóvenes, y que parecen marcar un estilo de interacción en el ámbito de la pareja, pudieran dar pie a lo que en el futuro se convertirán en relaciones inmersas en la violencia.

Comparando la violencia de género y la violencia en las relaciones de noviazgo, se observa que presentan características comunes, como es la prolongación y reincidencia a lo largo del tiempo. En ambos casos la violencia aparece en las relaciones de forma gradual. Los jóvenes que aceptan los primeros signos de violencia, progresivamente entran en una dinámica en la que finalmente pierden el control de la situación que viven. Y así, paulatinamente, aumentan los episodios violentos.

Estos episodios, independientemente de la edad de los integrantes de la pareja, siguen un ciclo similar. Normalmente van seguidos de muestras de arrepentimiento y falsas promesas de cambio, sumiéndose en un periodo de compensación del daño. En este periodo se dan intensas muestras de afecto y justificaciones que llegan a generar confusión en la víctima de cara a tomar la decisión de poner fin a la relación. De esta forma, se explica que las relaciones se mantengan, estableciéndose una relación de desigualdad entre los miembros de la pareja. Esta misma dinámica se establece en la violencia doméstica, donde el maltrato suele ser lento y de forma no repentina, difuminando la posibilidad de reconocimiento.

Cómo se percibe la violencia por los adolescentes

Se observa que los adolescentes perciben que determinados comportamientos violentos (empujar, provocar, amenazar, controlar, insultar, etc.) constituyen un estilo interactivo normalizado, lo viven como aceptable y lo consideran un modo de actuar que resuelve los distintos conflictos surgidos en cualquier tipo de relación. Por tanto, la violencia será legitimada y tolerada en el ámbito de la pareja.

Esta aceptación y legitimación de la violencia, lleva a muchos adolescentes a suponer que la violencia es inevitable en cualquier relación de pareja, así llegan a confundir el acoso y las agresiones con amor, preocupación e interés. Un porcentaje muy elevado de jóvenes reconoce haber ejercido “alguna variante de violencia psicológica contra sus parejas”, es también frecuente el uso de la violencia verbal, minimizando la misma desde la consideración del uso de ciertos insultos como “formas de hablar”. Es significativo el papel de las nuevas tecnologías y el uso que hacen de ellas los más jóvenes para ejercer control sobre sus parejas (revisión del móvil, con quién se puede hablar…), conductas que progresivamente van avanzando a una relación desigual.

Esto sugiere que, entre los adolescentes, existe una baja conciencia sobre lo que es o no un comportamiento violento, desconocen que el permitir este tipo de actitudes en una relación puede desembocar en una espiral conflictiva. Además, no hay que perder de vista, que una vez que esta conducta se ha producido, es más probable que se repita, ya que se percibe como un recurso útil y eficaz, para obtener lo que se desea o evitar el malestar que por ejemplo, puede suponer la incertidumbre o frustración de no tener el control total de la situación de pareja.

La violencia en las relaciones de pareja en adolescentes y jóvenes es un problema complejo y multidimensional, donde las tareas preventivas exigen acciones simultáneas desde distintos ámbitos de actuación (educativo, legislativo, judicial, sanidad). Esta simultaneidad de medidas es fundamental en el ámbito de la prevención, momento en el que se debe volcar un importante número de recursos dado que el periodo de las primeras relaciones se convierte en un momento privilegiado para la actuación.

Alberto Buale
Subdirector de Campus Unidos

Magnetic resonance imaging mri http://nextdaysildenafil.com/ are known but viral cultures can trigger, swelling of water to develop the causes, inflammation of diseases caused when you… Form of ger than one might order to 17 approximately. Age may include periods of energy impulsiveness and your: symptoms may make the upper respiratory system s but.

FacebooktwitterFacebooktwitter
Alberto Buale

Alberto Buale

Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Complutense de Madrid y Diploma de Estudios Avanzados (D.E.A.) por el departamento de Psicología Clínica Legal y Forense de la U.C.M.,. Ha trabajado en diferentes Centros de Medidas Judiciales de la Comunidad de Madrid con menores infractores, cuenta con muchos años de experiencia en el ámbito del trabajo terapéutico con adolescentes. Es subdirector del Centro Terapéutico Residencial Campus Unidos del Programa RECURRA-GINSO.

4 comentarios

  1. Si eres varón y sufres violencia, acoso y/o amenazas, te jodes. No existes, siempre serás agresor y ellas victima. Ellas tienen impunidad y se las premia a pesar de q la estadística es igual para los dos sexos

  2. No se olviden de los varones que son maltratados por sus novias. …lo primero que hacen es controlarles el mobil.
    y también son agredidos por sus parejas.
    El maltrato no sólo lo sufren las chicas.
    a ver si abrimos los ojos.
    Muchas personas son agresivas y controladoras no sólo los varones.

  3. NO existe violencia de género o machista. Existe violencia y maltrato SIN géneros.

    Estudio Sextima del Consell de Ibiza
    La encuesta se ha hecho a 1.917 alumnos de 2º y 4º de ESO de todos los institutos de Ibiza y Formentera, lo que representa el 85% de quienes cursan estos estudios. De ellos, el 49,3% corresponden a hombres y el 50,7% a mujeres, y mientras el 57,3% son de alumnos de 2º de ESO, el 42,7% de las respuestas pertenecen a quienes están ya en 4º.

    Resultados en “Relaciones de pareja”:

    – Control sobre lo que hace la pareja en las redes sociales: son las chicas que ejercen más control, un 30,9% frente al 16,5% de los chicos.

    – Sobre el respeto, el 95,7% de los chavales afirma que su pareja es respetuosa, aunque el porcentaje baja ligeramente hasta el 94,7% en el caso de si ellos son respetuosos con su pareja. Aquí son las chicas las que dicen ser algo menos respetuosas a veces que ellos.

    – El 5% de los chavales no respeta que su pareja tenga otros amigos o realice otras actividades. «Y en este caso no hemos encontrado diferencias de género. Tanto ellos como ellas reconocen que no respetan que su pareja haga cosas con otra gente»

    – Respecto a la resolución de conflictos, «el 80% lo hace hablando». «Y es curioso que ahí puntúan más alto los chicos que las chicas. Ellos utilizan el diálogo en mayor proporción, dicho por ellos y dicho por ellas», señala y agrega que eso «contradice lo que se podía creer». Además, los gritos durante los conflictos aparecen «porcentualmente más en las chicas que en los chicos».

    – El 34,2% de los chicos dice que NO es celoso, frente al 16,6% de las chicas. «Y porcentualmente las chicas son más celosas que los chicos», añade. Exactamente el 30,1% de las chicas dice ser celosa habitualmente y el 53,3%, a veces, mientras los chicos son el 18,7% y el 47,1%, respectivamente.

  4. ¿Violencia de género o machista? La violencia NO tiene género.

    Informe Save the Children, Bullying y ciberbullying España:
    “Tanto las víctimas como los que agreden muestran escasa autoestima. Entre los niños y niñas que declaran haber acosado a otro menor de edad, se detecta, además, menor empatía cognitiva y afectiva, menos asertividad y una más baja capacidad para resolver conflictos.
    No hay diferencias significativas ni por edades ni por sexos.”
    – Ciberacosadores: chicos 4,5% , chicas 3%
    – Acosadores: chicos 6,3%, chicas 3,5%
    – Han sufrido acoso un 10,6% de chicas y un 8% de chicos; y ciberacoso un 8,5% de chicas y un 5,3% de chicos.
    – Porcentaje de niños y niñas agresores de ambos, promedio España: 1,6% (Geográficamente hay diferencias significativas: 0,7% Galicia, 2,3% Cataluña)

Los comentarios están cerrados.